For whom the bell tolls – I’m leaving now, headed to the airport, off on another adventure – remember what Confucious says – she who goes on journey, comes back different. I’ll go with the sounds of familiar bells ringing in my ears and although it will all be good – I will return to this place that I call home, soon.
Querida Rachel,
Ese concepto de “home” que nos persigue y no nos permite en momentos disfrutar lo que tenemos de frente, que nos crea cierta estabilidad y nos aleja de lo verdadero de la vida: todo es inestable y el “home” lo llevamos dentro.
Me parece que ya aterrizaste en la isla del encanto. Si es así, ya mismo te recojo, mientras tanto, quería compartir estos escritos contigo porque los encuentros bellos:
escribir el miedo es escribir
despacio, con letra
pequeña y líneas separadas,
describir lo próximo, los humores,
la próxima inocencia
de lo vivo, las familiares
dependencias carnosas, la piel
sonrosada, sanguínea, las venas,
venillas, capilares
Olvido García Valdés
Ya no seré feliz
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
Jorge Luis Borges
la de Borges me da “chills” – porque asi es la vida, no? la vida es corta pero es demasiado ancho, verda? Y en un momento toda la gente que vive in New Orleans en 2005 apprendo como puedes cartar su casa, su hogar, su “home” en su espalda, entre su mente (no se decir este concepto – es un poquito complicado con el espanol que sabe yo.